martes, 29 de septiembre de 2009

Relato ganador del Primer Concurso de Relatos Eróticos Breves

Lo primero agradecer a todos los participantes el tiempo dedicado en sus relatos, realmente fue difícil elegir un único ganador, después de mucho pensarlo decidimos que el ganador fuera "Mariposa", a continuación os presento el relato ganador y os animo a todos a participar en la próxima edición.

Mariaposa

Soy una mariposa. Desplazándome por la vida en búsqueda del polen nutritivo.
Guiada por fuerzas invisibles, detectando las flores mas remarcables. No tanto por la forma, el tamaño o el color, como por su extraordinario néctar.
Así me alimento, enriqueciendo mi alma con substancias exquisitas. Ellas me dan la energía necesaria para crear. Esa es mi tarea.
Recoger aquí y allá los ingredientes indispensables y transformarlos en algo "rico".

Las flores tienen diferentes aspectos. Pueden presentarse en forma de música que acaricia el corazón, en paisaje o momento cautivador, en materia seductora.

También pueden tener forma humana. Una conversación, una mirada, un perfume. Sigue mi colecta.
Pero todo tiene su lado oscuro. Y cuando las flores son Hombres (las más irresistibles)...la cosa se complica.
Porque no me limito a colectar. Las mariposas, AMAN a las flores. Y viceversa. No se trata de actos mecánicos o inconscientes. Sino actos de amor.
Y cuando la flor se enamora, abre la puerta a mucho placer y a mucho sufrimiento.

Porque la mariposa, ella, aun cargada de amor, una vez llegado el momento...vuelve a volar.
Hacia otra flor. No lo hace por crueldad o por despecho. No tiene el corazón frio y calculador. Muy al contrario.
El ardor de su alma, todo ese amor que lleva y que necesita, la empujan cueste lo que cueste (¿y caiga quien caiga?) en búsqueda de polen nuevo.
Llevando consigo un poco mas de amor, un poco mas de vida. Y un poco más de dolor.

En el momento de partir, viendo a alguna flor llorar, se pregunta "mariposa...o vampiro...?"
Y sus alas baten más fuerte

Mariaposa…

Aventurera del amor, descubridora de placeres, amante en perpetuo aprendizaje.

Capaz de un amor sensual profundo y universal. Cada nuevo contacto carnal con un hombre es un renacimiento de los sentidos, vértigo de placer.

Ser sensual es simplemente saber celebrar la vida disfrutando plenamente de todos los sentidos…

Me gustan los hombres

Me hipnotizan, me fascinan, me seducen, me conmueven.

Me gusta comprenderlos, aprenderlos y enseñarles. Explorar un hombre, su cuerpo y su alma es una apasionante fuente de vida.

Desde la adolescencia, observo con gran placer e interés esas hermosas criaturas de las que me he enamorado por completo.

Acariciar su alma (un hombre que se abandona, que se pierde…ofreciendo toda su vulnerabilidad)

Tantos que amar…como elegir?

¡Tantos cuerpos, tantos Egos por explorar!

“Hacer el amor no es mas que continuar la conversación de otra manera…”

Monsieur G…

Monsieur G no es un hombre cualquiera. Es un hombre de poder como nunca he tenido ocasión de descubrir. Auténtico, sincero, apasionado y ferviente, ha conseguido disipar en mi la desconfianza obligatoria hacia todo hombre político. Terriblemente humano, me conmueve en cada discurso, tocando con su carisma mis cuerdas más sensibles.

Pero su real humanidad no le impide ser un autentico líder, un profesional del poder de una clase excepcional, seguro de sí mismo y espontáneo, no sigue ningún “formato estándar”, impone su manera de hacer y de ser tanto en el entorno local como a nivel nacional. Su estilo único es un arma perfectamente controlada y sin embargo sincera. Una paradoja que hace de ese hombre un auténtico MACHO. No en su comportamiento, sino en su magnetismo viril. Consciente de su poder.

Su manera de mirarme, de mirar a las mujeres, su gusto por la buena vida, su cuerpo de hombre activo y enérgico, su risa espontánea, su desenvoltura…

Observarlo es una ocupación fascinante, mi mente se dispara, mis sentidos se despiertan…ganas de chupar sus dedos uno a uno, lentamente, de lamer la palma de su mano, de acariciar su nuca, de respirar su olor y sentir la textura de su piel caliente, de saborearlo. De coger su cabeza entre mis manos.

Embriagarme de su potencia viril y volverlo loco con mis caricias, con mis suspiros, con mi deseo de hembra subyugada por su carisma. Ofrecerle momentos de placer, de amor, de plenitud bien merecida.

Como se recompensa a un guerrero, a un campeón, a un ganador, a un líder.

Un Macho Dominante al que quisiera pertenecer el tiempo de unas copulaciones tiernamente salvajes.

Sabe nuestro instinto que yo soy su tipo de hembra. Y él, un macho para mí.

Quizás suceda, quizás nuestros cuerpos se compartirán…pero sé que, a partir del momento en que me penetre, nada será como antes. Por primera vez en mi vida, dudo en buscar la ocasión de zambullirme en su cuerpo…Me sorprende tanto como me place el darme cuenta de que, en el fondo, no deseo que suceda.

Mi deseo de degustar su carne es tan intenso como el placer que me procura la distancia que nos separa. Perennizar el mito o sucumbir…?

Tratarlo de Usted…mientras mis ojos no pueden más que “confesarle” mi atracción, me parece de un erotismo delicioso. Su nombre en mi boca, sobre mi lengua, entre mis labios, equivale a una caricia íntima de la más agradables y excitantes. En el preciso instante en que escribo, siento mi bajo vientre animarse. Un calor ligero entre mis piernas, simplemente evocando la diferencia entre el “tú” y el “Usted” en este caso.

Porque ese “Usted” traducido en mi lenguaje, quiere decir que todas mis hormonas se vuelven locas cuando lo utilizo para dirigirme a él. Que cada vez que digo “Monsieur G…” mi cuerpo entero le indica: “cógeme, penétrame, fóllame”.

Haz conmigo lo que quieras.

Poséeme, intenta dominarme y acabaré sometiéndome con placer, dómame, utilízame, déjate llevar por tu placer, desbócate entre mis piernas.

Y yo te poseeré, te intentaré dominar, te domaré, te utilizaré, me dejaré llevar por mi placer, con tu rabo bien clavado en mí.

Amo la polla

Juguete tierno y poderoso, vibrante y caliente, duro, tan duro…orgulloso y delicado.

Mmmm.

Un pequeño ser tan lleno de vida que acaba en erupción. Mágico, fascinante, excitante, tan SENSIBLE.

Es mi cómplice…cuando se despierta por mí, cuando reacciona a mi contacto…

Mi aliada…cuando su deseo vuelve al hombre enamorado, amante apasionado, volcado en mi cuerpo como un manjar exquisito…

Mi víctima…cuando dispongo de ella, cuando está a mi merced, al rojo vivo, latiendo entre mis dedos, en mi boca, en mi sexo, a punto de estallar…

Y mi verdugo…cuando mi sexo la reclama y no llega, cuando se acerca, cuando me invade…y me embiste, cuando martillea mis entrañas…

Uno de mis mayores placeres es tomarla en mi boca.

Acercar mis labios del ardiente capullo y respirar. Lamer primero con la punta de la lengua, sólo para tomar contacto…ella se tiende aún más, quiere alcanzar mis labios, qué delicia…besar, lamer un rabo bien erguido, latiente, de grandes lengüetazos para mojarlo bien, de abajo a arriba. Tapizarlo de saliva.

Y mis manos participan inevitablemente, mis dedos en anillo a la base de la verga para aumentar la erección (me gusta bien, bien dura), jugar con los cojones y el perineo, pasear mi dedos desde los huevos hasta el orificio tabú, sentir la polla reaccionar y pedirme que se lo meta, sintiendo a la vez el pequeño temor del hombre ante tal “riesgo de profanación”…

Me gusta chuparla, que se haga grande en mi boca, me excita fuertemente. Mamar, degustar el glande como una golosina, provocando hasta el límite su deseo de follarme hasta la campanilla.

Él, a caballo sobre mí, a altura de mi pecho, la polla apuntándome a la cara. Se la sacude frenéticamente, me la mete en la boca de vez en cuando, arde en deseos de corrérseme encima.

Creo que nada me pone más que un hombre (no un chico, no, un HOMBRE) que se masturba.

Pocas partes del cuerpo masculino me parecen tan eróticas como el antebrazo, la muñeca, las manos de un hombre. Y una mano viril sujetando, sacudiendo una verga bien dura, es una visión irresistible, a menudo presente en mis fantasmas. Apretándola o acariciándola, con todos los dedos (lo que prefiero) o más delicadamente, con dos.

Una mano ágil, experta, conocedora de su tarea. El gesto sabiente, el control del ritmo, de la presión, de la intensidad del movimiento.

Los ojos cerrados o entreabiertos, la expresión descompuesta del que se deja llevar, la boca abierta…

Esa imagen no sería nada sin el sonido. Sin los gemidos, los jadeos, los suspiros y los instantes en que la respiración se suspende, cortada por una punzada de placer.

Irremediablemente, me acaricio su lado, bien pegadita a ese cuerpo que tiembla y se tiende al ritmo de la excitación.

Me fascina el momento en que el Hombre pierde pie. El instante en que deja de ser Hombre para ser sólo una polla obsesionada por penetrar. Cualquier mujer, cualquier orificio, de cualquier manera…pero penetrar…hasta el fondo, meterla hasta los huevos, clavarla hasta los riñones.

MÁS ADENTRO…MÁS RAPIDO…MÁS FUERTE

UN TALADRO INCONTROLABLE

Volverse animal, y follar, follar, follar como bestias.

Sus riñonazos, sus embestidas, los escalofríos que su rabo provoca, el efecto de sus palabras o las expresiones de su rostro…sus gemidos, sus suspiros.

Dulce equilibrio entre follar y amar.

Una perra fugazmente enamorada, una puta generosa e inocente.

Mi deseo de llegar hacia la intimidad y el impudor total.

Mi deseo es sucumbir entre sus brazos a las pulsiones eróticas las más inmorales y las más inconfesables…

Ese deseo no sería tan fuerte si yo no los considerara Hombres de talento inmenso. Si no fueran Hombres respetables y si yo no tuviera también el deseo de cogerlos entre mis brazos.

Sin lo que yo leo en sus ojos, no tendría ningún deseo de que hagan resbalar mis bragas y abrirme delicadamente las nalgas para tomarte en mi intimidad la más profunda y la más preciosa.

Sentir su deseo de metérmela en el culo, de poseerme por todos mis orificios, de hacer de mi una zorra…

Sentir el poder de mi feminidad a través de su deseo de macho desbocado.

La ambigüedad entre tomar y ser tomada, entre poseer y ser poseída, entre dominar y ser dominada

¿Cuál es el sexo fuerte? ¿Quién toma a quién?

¡Descárgate en mi…ven…fóllame! Con unas palabras su excitación sube al máximo, pierde pie…se empala de golpe en mi coño haciéndome soltar un profundo gemido. Comienza a limarme bien, entrando y saliendo cada vez con más amplitud, con más fuerza….mis manos agarran sus nalgas, le ayudan a marcar la cadencia con más fuerza, los ojos clavados en los suyos, el oído al acecho del más mínimo espasmo.

Ahí llega, el torbellino le arrastra…un hombre se ha corrido en mi, sobre mí, a mi lado, pensando en mi. Y, por un instante fugaz, su alma entera está desnuda e indefensa entre mis brazos. Abandonada y expuesta…un regalo sagrado. Momento de valor incalculable que me aporta nutrimento y alegría de vivir.

Riégame, inúndame, desbórdame…tu espuma de vida es una ofrenda de tu esencia viril a mi esencia femenina. Erupción erótica, chorros de placer puro que fertilizan mi alma creativa.

Quedaremos grabados en algún rincón del otro, en la piel, en el recuerdo, en el vientre del otro.

Mariaposa vuela después, presta a digerir su cosecha en algún lugar tranquilo. Repleta de amor y gratitud.


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